Si estás considerando comprar una propiedad para alquilar, es importante que calcules la rentabilidad esperada para determinar si es una inversión adecuada para ti. Para hacer esto, necesitarás conocer los ingresos y gastos asociados con la propiedad.
En este artículo aprenderás cómo puedes calcular la rentabilidad que podrías obtener al comprar para alquilar una propiedad.
Rentabilidad bruta y rentabilidad neta
Es fundamental tener una visión completa de los gastos al alquilar tu patrimonio, para calcular correctamente la rentabilidad neta que obtendrás. No solo debes considerar el coste total de la inversión y las rentas cobradas, sino también todos los gastos adicionales, como impuestos, seguros, reparaciones y mantenimiento.
Asegúrate de hacer una evaluación rigurosa de todos los costos involucrados en la inversión y establece una estrategia adecuada para maximizar tus beneficios a largo plazo. Al hacerlo, estarás tomando medidas para asegurarte de que tu inversión sea rentable y sostenible a largo plazo.
Aspectos a tener en cuenta
Gastos de la inversión
Los gastos de inversión asociados a la compra de una vivienda pueden sumar una cantidad significativa al precio de adquisición de la misma. Si estás considerando comprar una propiedad, es importante que sepas qué gastos podrían surgir además del precio de venta.
Los gastos de inversión asociados a la compra de una vivienda pueden sumar una cantidad significativa al precio de adquisición de la misma. Si estás considerando comprar una propiedad, es importante que sepas qué gastos podrían surgir además del precio de venta.
Uno de los primeros gastos que tendrás que asumir será el de Notaría, ya que como comprador tendrás que pagar por la Escritura Pública ante Notario. Este gasto oscila entre los 700 y 800 euros.
Además, si la vivienda necesita alguna reforma o actualización, deberás tener en cuenta este costo adicional. Para poner la propiedad en óptimas condiciones, podrías tener que invertir alrededor de 3.000 euros, aunque esto dependerá del estado actual de la propiedad.
Si has contratado a un Agente del Comprador o Personal Shopper Inmobiliario para ayudarte en el proceso, debes saber que este profesional cobrará sus honorarios.
También es importante considerar los impuestos que deberás pagar, como el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales o el IVA en caso de obra nueva.
Gastos que vamos a tener todos los meses
Los gastos fijos son aquellos que se deben pagar mensualmente sin importar si se recibe el pago del alquiler o no. Es importante tener en cuenta estos gastos para evaluar posibles riesgos como el impago o la falta de inquilinos durante algunos meses.
Entre los gastos fijos más comunes se encuentran los gastos de comunidad, que incluyen los costes ordinarios sin contar las derramas excepcionales. También es recomendable contratar un seguro de alquiler que cubra posibles daños a la propiedad o impagos por parte de los inquilinos. Además, es importante considerar el Impuesto sobre los Bienes Inmuebles (IBI), el cual es un tributo anual que se puede fraccionar en pagos.
Aunque la propiedad esté vacía y no se consuman servicios, es importante mantener los servicios mínimos dados de alta para evitar problemas con la compañía suministradora en caso de necesitarlos. También se puede considerar contratar a un administrador para el alquiler y que se encargue de la gestión, aunque esto no es obligatorio y el coste suele ser un porcentaje sobre la renta mensual.
En conclusión, los gastos fijos son una parte importante a tener en cuenta al alquilar una propiedad, y es fundamental evaluarlos para garantizar la estabilidad financiera y evitar sorpresas desagradables en el futuro.
Gastos relacionados
Es importante tener en cuenta las reparaciones que puedan ser necesarias debido al uso diario de la vivienda. Si se trata de un desgaste normal y no ha sido provocado por una negligencia del inquilino, será responsabilidad del propietario hacerse cargo de ellas. Aunque calcular el costo de estas reparaciones puede ser difícil.
Cuando un inquilino se marcha, se recomienda hacer una revisión y poner la vivienda a punto para que el siguiente inquilino encuentre todo en buen estado. Esto ayudará a mantener la propiedad en óptimas condiciones.
Las derramas también pueden ser una realidad en la propiedad, aunque su cálculo puede resultar complicado. El costo dependerá de la antigüedad del edificio, su estado actual y el nivel de mantenimiento que se haya llevado a cabo.
La fórmula básica para calcular la rentabilidad
Ahora que tenemos claros los gastos, es hora de realizar la fórmula de la rentabilidad.
Rentabilidad = (Ingresos – Gastos) / Inversión
*Ingresos: la cantidad total de ingresos que generará la propiedad.
*Gastos: la cantidad total de gastos asociados con la propiedad, incluyendo los gastos de mantenimiento, impuestos, seguros, y cualquier otra cosa necesaria para mantener la propiedad en buen estado.
*Inversión: la cantidad total de dinero que invertirás en la propiedad, incluyendo el pago inicial, los gastos de cierre y cualquier otra cosa necesaria para adquirir la propiedad.
En resumen, al comprar una propiedad para alquilar, es importante calcular la rentabilidad esperada para determinar si es una inversión adecuada para ti. Para hacer esto, necesitarás conocer los ingresos y gastos asociados con la propiedad y usar la fórmula de rentabilidad para calcular el retorno sobre la inversión.





